Breves reflexiones sobre infidelidad, adulterio y «compartibilidad erótica»

*Joserra Landarroitajauregui 

 (Artículo publicado en el BIS Nº 72-73, Julio- Diciembre de 2012)

Recurrencia y fijación

Para quienes nos dedicamos al mundo de las parejas y sus entresijos íntimos es sumamente frecuente hablar de infidelidad (propia o ajena, temida o deseada, sufrida o gozada, descubierta o encubierta, en gerundio o en pretérito indefinido,…).

El tema es tan recurrente que ocupa mucho del minutaje que minutamos. También es frecuente que se nos requiera para hablar sobre el asunto fuera del secreto del marco terapéutico; pues la fijación en torno al tema no sólo está presente en el territorio de lo íntimo, sino que invade el territorio de lo público. Tanto es así que muchas instancias de nuestra realidad —política, economía, cultura, información, entretenimiento, etc.— están al albur de un comercio que vive parasitariamente de este tema. Así, la infidelidad es ya: reclamo, escándalo, obsesión, sospecha, fiscalización, intrusión, escarnio, añagaza y chantaje. De todo ello, resultan muchas derivadas que no van a ser aquí abordadas, pero que sin duda envenenan y dañan nuestra vida pública e íntima. Sigue leyendo